Dios

cof

Aprendió muy pronto que, con un solo gesto levantando su dedo, podía conseguir aquello que le gustaba o rechazar lo que no. La culpa la tuvo su madre, ella (como todas las madres), pensaba que conocía a su hijo mejor que nadie, e interpretaba sus gestos, como si se tratara de un complejo lenguaje de signos.

 

Su dedo levantado, siempre hacia el cielo, después dejándolo caer apuntando hacia el objeto de su deseo, así, ese dedo le trajo muchas satisfacciones. En la escuela, cuando le hacían una pregunta, señalaba hacia la puerta y la profesora, que tenía ese trabajo solo para pasar el tiempo, entendía que  el alumno quería ir al baño y lo dejaba salir sin responder a la pregunta, que por cuestiones de listas, debía responder el alumno siguiente con el apellido empezando por N, así fue ganando la antipatía de varios de sus compañeros.

Con el dedo levantado, también te sentenciaba a ser su amigo o su enemigo, las dos cosas eran igual de terribles, porque ser su enemigo. implicaba ser el depositario de toda su ira acusatoria, con solo levantar su dedo te hacía culpable de algún delito que no habías cometido y ser su amigo no era mucho mejor, siempre lograba que estuvieras pendiente de sus necesidades, solo eso ofrecía su amistad, “dependencia”.

 

Por esas cosas que da la práctica, obtuvo un puesto en la policía local de soplón, su dedo caía sobre el sospechoso y eso era suficiente para condenarlo a la pena máxima, que era la silla eléctrica, nadie se atrevía a contradecirle, ya que su dedo tenía el don de cambiar la condición de las personas de inocentes a culpables. Su mente se tiñó de negro y llegó a pensar que su dedo era ayudante de Dios, ya que aquel al que apuntaba, pasaba automáticamente al reino de los cielos.

 

Entró sin sorpresas en la vida política, su personalidad, tendiendo a la tiranía logró hacerlo acender rápidamente, la gente no lo votó por simpatía, sino por miedo y así llegó a controlar a un país entero. La gente comenzó a vestirse con la misma ropa, tratando de no llamar su atención, dejaron de mirar al cielo, todos iban con la cabeza gacha, no querían ser acusados de exceso de libertad.

 

Como todo lo que se consigue a la fuerza, es de esperar que se lo quisieran arrebatar de la misma manera, así se encontró envuelto en una lucha entre los seguidores de su doctrina del terror y los que reivindicaban el derecho al libre pensamiento, que por supuesto estaba formado por un grupo de personas con apellidos empezados por N.

 

 

 

Autor: pensamientomodificado

Planteo respuestas, para generar nuevas preguntas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s